Sonrisas perdidas en el viento
Observados desde lo alto con miradas penetrantes,
obligados a gritar para ser escuchados,
los movimientos de las manos provocan sus llantos,
un simple “lo siento” busca el perdón.
Mujeres y hombres de poca estatura,
con almas simples que se protegen del mundo.
Guíenos hacia la paciencia, a la convivencia,
a la alegría, la honestidad y el amor.
Guíenos hacia el arte de escuchar sin juzgar
Para así podernos llamar “niños”
La mariposa
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